Una definición inconclusa de ideología nos marca que es el: “conjunto de ideas que caracterizan a una escuela, persona, colectividad, autor, movimiento cultural, religioso, político, etc.”, digo que esta definición es inconclusa porque nos lleva a pensar que las ideologías son sólo “conjunto de ideas”, es decir algo abstracto, y que no tiene nada que ver con lo que sucede a nuestro alrededor o con lo que sucedió, cuando la realidad nos muestra exactamente lo contrario, las ideas impulsan a la gente a hacer, o no hacer determinadas cosas.
FLOJERA, ¿UNA REALIDAD MEXICANA?
Imagínate vivir en una sociedad sin valores donde la pereza, el rencor, el odio,
la falsedad, la violencia y todos aquellos anti valores reinasen: ¿cómo sería?
Una sociedad donde no haya estado de derecho y no haya personas dispuestas
a trabajar por el bien, la belleza, la bondad y la justicia.
Seguramente sería caótico.
Los pueblos que no conocen su historia corren
el riesgo de repetirla. ¿Qué ocurre en el caso del mexicano? De acuerdo con Moisés
González Navarro,25 en México se le da un valor elevado al trabajo. Es sumamente
importante en la vida, tanto que, como se vio en la unidad anterior, existen leyes
que defienden y controlan el desarrollo del mismo, de tal manera que tanto el
trabajador como el patrón estén amparados y eviten caer en alguna falta.
¿Flojera, una realidad en México?
Las personas que habitan este país son
conocidos como buenos obreros, es decir, gente que se esfuerza, que trabaja
con dedicación y hace las cosas bien a pesar de no estar satisfecha con la
remuneración de su trabajo.
El sueldo es un factor decisivo en México.
Miras al Hay trabajadores que
perciben un salario de $600 quincenales, donde el patrón les exige mucho, pero
los motiva económicamente poco. Esto provoca que muchos ciudadanos emigren
a otros lugares para buscar mejores condiciones de vida para ellos y su familia.
Pese a que en su intento por cruzar la frontera de Estados Unidos, como
ilegales, pierdan la vida, para la mayoría de los obreros mexicanos correr el riesgo
es la mejor opción. Los mexicanos saben que el trabajo enaltece al hombre;
saben que con el sudor de su rostro comerán y que deben esforzarse bastante
para alcanzar ese objetivo.
El mexicano no es una persona floja, lo cierto es que hay insatisfacción en
su labor. Se podría atribuir también a la falta de preparación que se tiene, pues
el sistema educativo no se ha extendido lo suficiente y, por lo tanto, ha faltado
sensibilizar a los ciudadanos en muchas cuestiones.
Existe una gran rotación en el empleo: no hay estabilidad. El trabajador
mexicano vive con la incertidumbre de no saber qué pasará el día de mañana.
No tiene una plaza segura y recibe un salario miserable. Una persona del sureste
mexicano que percibe un salario diario de $40 no puede darse el lujo de
disfrutar una comida deliciosa con su familia: solamente un refresco de 2.5 litros
cuesta alrededor de $15; por un kilo de tortillas se pagan $11; si a ello le agregamos
lo que se gasta en el colectivo, $9; y un kilo de carne cuesta alrededor de $35.
Surge la pregunta, ¿cómo motivar a esa persona si para comer carne y
beber refresco con su familia una sola vez al día gasta alrededor de $70.00?
¿No se tiene la impresión, y no solamente por la crisis, de que esa falta de
voluntad hacia el reconocimiento del trabajo provoca que el país esté envuelto
en esta gran miseria o pobreza general?
El mexicano no es flojo, es una persona capaz de crear, modificar y hacer
de su labor un arte. La población indígena no tiene el concepto del ahorro, vive
al día; es cierto que tiene una gran vida interior y que sustituye el apetito
económico por la actitud de sentirse bien consigo mismo. Su religión lo ayuda
para este fin. Algunos piensan y están convencidos de que el trabajo no es tan
importante, pues no es el medio para alcanzar lo fundamental.
Existe una Ley Federal del Trabajo, y ya se ha visto cómo la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos protege los intereses del trabajador.
¿El salario mínimo es diferente en toda la república? Existe una igualdad de
todos ante la ley, y el estado de derecho garantiza libertad, equidad y justicia
para todos
En México influye mucho lo anterior, la regionalización y el tipo de trabajo.
La idea de que el mexicano es flojo es una idea concebida desde el punto
de vista de los conquistadores europeos. El español que conquista obliga al
conquistado a trabajar para él. Los indígenas no querían trabajar para nadie,
trabajaban para ellos mismos, y prueba de ello es la arquitectura y el patrimonio
cultural que dejaron a los pobladores de este país.
El mexicano es inteligente y, cuando hay una buena instrucción, realiza la
labor de manera eficiente; trabaja con intensidad y si es necesario dedica
tiempo extra. Quizá esto hace que muchas veces algunos mexicanos hagan
como que trabajan, y es porque el patrón hace como que les paga. Faltan
incentivos para la sociedad mexicana. Existen muchos valores que impulsan al
mexicano a esforzarse diariamente: el amor a su familia, la fe en su Dios, el
respeto a los demás, la honestidad y responsabilidad.
Es bueno reconocer que México no es el país de las mil maravillas.
Abundan individuos que dicen que el trabajador mexicano es tramposo,
impuntual, que requiere de supervisión, que es flojo y mucho más. Pero lo dicen
de los demás y nunca de ellos. México tiene individuos capaces de criticar y de
hacer observaciones, pero pocos son los que se autocritican.
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Es preciso señalar que un país que no se puede autocriticar no es un país
suficientemente desarrollado. Los del norte y los del sur son personas trabajadoras.
En el sur basta con ver las grandes pirámides y los centros ceremoniales que
son testigos fieles de que el mexicano es trabajador. Los centros ceremoniales se
hicieron de manera voluntaria, con visión de crecimiento y desarrollo.
La motivación juega un papel muy importante en la vida del mexicano, como lo
ha demostrado ya la religión. Los antiguos mexicas tenían muchos dioses: del agua,
de la sabiduría, del viento, del fuego, del sol. Y la fe en sus dioses los guió a
establecerse y unirse como un pueblo.
No fue fácil para ellos establecerse, pero su
motivación los hizo construir chinampas para acrecentar el terreno del islote y
recoger dos o tres cosechas al año.
Dominaron a casi todos los pueblos mesoamericanos. Sus comerciantes
eran personajes hábiles y valientes. Su sistema educativo servía para hacerlos
destacar y ser los mejores de la región. Tenían una organización social
establecida, y su manera de vivir ordenadamente fortalecía su Estado. En los
Estados Unidos de Norte América, donde muchos individuos creen realizar el
sueño americano y vivir mejor, se reconoce el esfuerzo del mexicano. Los
estadounidense señalan que los braceros mexicanos no son flojos. Es cierto que
en esto tiene mucho que ver la motivación.
El detalle es que el mexicano trabaja por necesidad. No es que sea flojo. El
trabajo es algo necesario e indispensable para darle un bienestar a la familia.
Los mexicanos desde siempre han demostrado ser un pueblo muy especial: saben
aprovechar hábilmente hasta el mínimo de los recursos. El pueblo mexicano es muy
trabajador, es capaz de convertir un páramo en tierra cultivable. Desde el año 1325
de nuestro calendario, el país azteca ha demostrado su creatividad, productividad e
ingenio. Quizá lo que hace falta es valorar lo que se ha producido en México.
Se hacen grandes importaciones olvidando lo que en México se crea. Cuando
se mejore la educación en todos los sentidos, tanto secular, familiar y espiritual;
cuando se forme, se pague y se trate adecuadamente el material humano, los
mexicanos arribarán a esferas más altas.
fuentes:
http://www.bibliotecas.tv/Regeneracion/Tesis/Aspectos_ideologicos_y_culturales.htm
https://www.youtube.com/watch?v=HoBWwMCKLyQ
http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/derecho_y_ciencias_sociales/Psicologia_del_mexicano.pdf
